EL ISLAM Principios y fundamentos

الأحد، 10 مارس 2013

Los Fundamentos de la Misión del Mensajero
 
Todos los Profetas y Mensajeros llamaron a los mismos fundamentos generales como creer en Allah, en Sus ángeles, Sus Libros, Sus Mensajeros; creer en el Último Día y en el decreto de la predestinación, tanto lo agradable como lo desagradable; y aceptar el mandamiento de adorar solamente a Allah sin asignarle ningún compañero, seguir Su camino y no desviarse de él; aceptar la prohibición de los cuatro tipos de pecados: Todas las malas acciones, las evidentes y las ocultas; las faltas; la opresión injusta; asociarle compañeros a Allah en la adoración y adorar ídolos. Los Profetas eran unánimes en considerar a Allah totalmente ajeno al concepto de tener una esposa, hijos, compañeros o iguales puesto que acordaron la prohibición de decir sobre Él todo lo que no es cierto; la prohibición del infanticidio, matar injustamente; la usura; usurpar la riqueza de los huérfanos. Eran unánimes en fomentar el cumplimiento de los acuerdos y darles una importancia plena y total, ser respetuosos con los padres; hacer justicia entre las personas; ser sinceros en las palabras y acciones; prohibir las calumnias y la arrogancia y también la usurpación injusta de la riqueza de las personas.
Ibn Al-Qaim dijo: "Todas las Leyes Divinas son unánimes en sus fundamentos, aún si difieren en otras cosas. La bondad de estas leyes se halla firmemente arraigada en el intelecto humano y si las leyes no hubieran aparecido de esta forma, habrían sido poco sabias, perjudiciales e impiadosas, si bien es imposible que hubieran aparecido de otra forma. Dice Allah:
"Si la Verdad estuviera acorde a las pasiones de los incrédulos, los cielos, la Tierra y todo lo que hay en ellos se habría corrompido. Pero les ennoblecimos con el Corán y a pesar de ello lo rechazaron."
¿Cómo puede un sabio considerar permisible que la Ley de Allah que es el Mejor de los jueces apareciera de una forma distinta a su forma actual?"
Es por eso que todos los Profetas practicaban una religión tal como lo confirmó Allah cuando dijo:
"¡Oh, Mensajeros! Comed de las cosas buenas y obrad con rectitud que Yo bien sé lo que hacéis. Ciertamente la religión de todos vosotros es una sola, y Yo soy vuestro Señor; obedecedme, pues."
También dice:
"Dispusimos para vosotros la misma religión [monoteísta] que le habíamos encomendado a Noé, y que te revelamos a ti [en el Corán] y que le encomendamos a Abraham, Moisés y Jesús, para que seáis firmes en la práctica de la religión, y no os dividáis en ella. Pero a los idólatras les parece difícil aquello a lo que tú les invitas [al monoteísmo]. Allah elige [para que acepte la fe] a quien quiere, y guía hacia Él a quien se arrepiente."
El propósito de la religión es hacer que la humanidad logre aquello para lo que fue creada: Adorar a su Señor sin asociarle ningún compañero. Él ordenó para los hombres ritos que deben cumplir y les garantizó obligaciones. También les dio medios para alcanzar lo bueno, para lograr complacer a su Señor y la felicidad en este mundo y en el Más Allá según una Senda Divina que no perjudique a la persona ni les cause un choque entre su naturaleza y su alma y el mundo que lo rodea.
Todos los Mensajeros llamaron a la Religión Divina que le brinda al ser humano una base de fe en la creer y un sistema de vida. Es por esto que la Tora era un credo como también una ley para la vida, y sus seguidores debían vivir según ella. Dice Allah en el Corán:
"Dispusimos para vosotros la misma religión [monoteísta] que le habíamos encomendado a Noé, y que te revelamos a ti [en el Corán] y que le encomendamos a Abraham, Moisés y Jesús, para que seáis firmes en la práctica de la religión, y no os dividáis en ella. Pero a los idólatras les parece difícil aquello a lo que tú les invitas. Allah elige [para que acepte la fe] a quien quiere, y guía hacia Él a quien se arrepiente."
Luego fue enviado Jesús y trajo consigo el Evangelio en el que había guía y luz y confirmaba las enseñanzas de la Tora. Dice Allah:
"E hicimos que les sucediera [a los Profetas de los Hijos de Israel] Jesús hijo de María, para que confirmase lo que ya había en la Tora. Le revelamos el Evangelio en el que hay guía y luz."
Luego fue enviado Muhammad con la Ley Divina final y la religión completa como un testigo por sobre las leyes que habían sido reveladas anteriormente. Allah le reveló el Corán como confirmación de los Libros Sagrados que habían descendido antes. Dice Allah en el Sagrado Corán:
"Te hemos revelado [a ti, ¡Oh Muhammad!] el Libro [el Corán] con la Verdad, que corrobora y mantiene vigente lo que ya había en los Libros revelados. Juzga, pues, entre ellos conforme a lo que Allah ha revelado y no sigas sus pasiones apartándote de la Verdad que has recibido."
Allah también explica a Muhammad y a los creyentes que deben creer en Él y en todos los Profetas anteriores que habían sido enviados a otros pueblos en la antigüedad. Dice Allah:
"El Mensajero y sus seguidores creen en lo que le fue revelado por su Señor. Todos creen en Allah, en Sus Ángeles, en Sus Libros y en Sus Mensajeros. No hacemos diferencia entre ninguno de Sus Mensajeros. Y dicen: Oímos y obedecemos. Perdónanos Señor nuestro, pues ciertamente a Ti volveremos."
 
El mensaje eterno
 
Anteriormente hemos explicado las condiciones del Judaísmo, el Cristianismo, el Mazdeísmo y el Zoroastrianismo evidenciando la situación de la humanidad durante el siglo VI D.C. cuando las religiones estaban finalmente tergiversadas, contribuyendo a una inestabilidad completa en los campos político, social y económico. Durante esa era las guerras sangrientas eran muy comunes, gobernaban tiranas dictaduras y la humanidad vivía en una profunda oscuridad. Esta situación llevó a una oscuridad en los corazones como resultado del descrédito y la ignorancia. La moral se degeneró, se violaban sistemáticamente los honores y derechos y la delincuencia abundaba tanto en la tierra como en el mar. La situación era tan terrible que si cualquier hombre sabio se pusiera a pensar en ello, se habría percatado que la humanidad estaba pereciendo y que se dirigían a un precipicio sin retorno si Allah no los hubiese rescatado con un gran reformador que portaba la antorcha de los Profetas y la luz de la guía para iluminar el camino de la humanidad y llevarla por el camino correcto.
En ese momento, Allah permitió que toda la luz de los profetas emane desde La Meca. El entorno de La Meca era como cualquier otro en términos de politeísmo, ignorancia, injusticia y autocracia, excepto que se distinguía de los demás por las siguientes cualidades:
1. Era un entorno puro que no se vio afectado por las manchas de la filosofía griega, romana o hindú. Sus nativos disfrutaban de una elocuencia bien asentada, mentes vivas y una excepcional disposición.
2. Está situada en el corazón del mundo. Se encuentra a mitad de camino entre Europa, Asia y África, un factor importante que hace que el mensaje sea fácil de expandir y llegar a todos esos continentes en un breve lapso.
3. Es un lugar seguro. Allah la protegió cuando Abraha (el rey abisinio) quiso invadirla. Los vecinos imperios Romano y Persa tampoco pudieron conquistarla. Incluso su comercio estaba asegurado por el norte y por el sur. Eso fue un anuncio de la llegada del Noble Profeta. Allah les recordó a los habitantes de esa ciudad sobre este gran favor cuando dijo:
"¿Acaso no les hemos consolidado un territorio sagrado y seguro, al cual llegan frutos de todas clases como sustento proveído por Nosotros? Pero la mayoría no se da cuenta."
4. Es un entorno desértico que ha conservado muchas de sus características buenas y encomiables como la generosidad, la buena vecindad, la preocupación por los demás y otras cualidades que la calificaban por ser el lugar más apto para que Allah escogiera a Su Profeta Muhammad y hacerlo el último de todos los Profetas y Mensajeros.
Muhammad nació en La Meca en el siglo VI A.C. aproximadamente en el año 570. Creció huérfano, pues su padre había muerto cuando él aún estaba en el vientre de su madre. Su madre y su abuelo paterno murieron cuando él tenía seis años. Por eso fue criado por su tío. Sus características eran maravillosas; sus hábitos, modales y caracteres eran distintos de los de su pueblo. Nunca mentía al hablar. Era popular por su sinceridad, su castidad y honestidad en tal medida que mucha de su gente le confiaba sus objetos de valor y él los cuidaba como cuidaría su propia vida y riqueza. Esto le hizo ganarse el apodo de "Al-Amín (el confiable)".
Era modesto y tímido y nunca se desnudó delante de nadie desde que fue mayor de edad. Era inocente y piadoso, y se sentía lastimado cuando veía que su gente adoraba ídolos, bebía alcohol y derramaba sangre inocente. Sólo se relacionaba con esas personas en aquellas acciones que él quería y con las que se complacía y se alejaba de ellos cuando cometían actos vergonzosos y pecaban. Ayudaba a los huérfanos y viudas y daba de comer a los hambrientos.
Cuando se encontraba por cumplir cuarenta años, se preocupaba en extremo por la corrupción que lo rodeaba y comenzó a recluirse para adorar a su Señor y pedirle que lo guíe por el camino correcto. Cierta vez que se encontraba en esta condición, un ángel descendió con una revelación del Señor y le ordenó transmitir esa religión a la humanidad; convocarlos a adorar solo a Allah y darles la espalda a los ídolos. Luego continuó día tras día y año tras año la revelación con la legislación y la teología hasta que Allah perfeccionó esta religión para la humanidad y completó Su favor con esta perfección. Luego de que el Mensajero de Allah completara su misión Allah lo llamó junto a Él. Vivió durante sesenta y tres años; cuarenta antes de ser profeta y veintitrés como Profeta y Mensajero de Allah.
Todo aquel que reflexione en las condiciones de los profetas y estudie su historia sabrá con certeza que no había manera en que se haya probado la profecía de los mensajeros, sin que la profecía de Muhammad se haya comprobado de la misma manera. Si se reflexiona sobre cómo se transmitió el carácter profético de Moisés y Jesús, sabrá que fue por sucesión. Pero la sucesión en la que se transmitió el carácter profético de Muhammad fue mayor, más fuerte y más reciente. De igual manera, la sucesión en que se transmitieron sus milagros fue similar pero la de los milagros de Muhammad fue mayor, pues sus milagros son numerosos y el mayor de ellos es el Sagrado Corán que se sigue transmitiendo hasta nuestros días por vía oral y escrita.
Todo aquel que compare lo que trajeron los profetas Moisés y Jesús con lo que trajo el profeta Muhammad en lo que respecta a creencias firmes, leyes sabias y conocimiento útil, sabrá con certeza que todos ellos emanaron de una sola luz: La luz de los profetas. Todo aquel que compare las condiciones de los seguidores de los profetas con los seguidores de Muhammad sabrá con certeza que los seguidores de Muhammad eran los mejores de todas las personas y que la mayoría de los seguidores de los profetas provocaron un impacto en las generaciones posteriores. Ellos difundieron el Monoteísmo Islámico, propagaron la justicia y fueron piadosos con los débiles y desposeídos.
‘Ali bin Rabban at-Tabari era cristiano y adoptó el Islam, y mencionó las siguientes evidencias del carácter profético de Muhammad:
1. El Mensajero convocó a adorar sólo a Allah y a darles la espalda a los ídolos. En esto estaba de acuerdo con todos los otros profetas anteriores.
2. Mostró claras señales y milagros que solo pueden mostrar los profetas de Allah.
3. Predijo hechos futuros que luego sucedieron tal como él los predijo.
4. Predijo numerosos sucesos del mundo y distintas naciones los cuales sucedieron tal como los predijo.
5. El Libro que trajo Muhammad, el Sagrado Corán, es una señal de su carácter profético pues es el Libro más elocuente, enviado a un hombre que no sabía leer ni escribir, pero que desafiaba a los oradores a producir un texto similar; y debido al hecho que Allah garantiza su conservación, conservó consigo la creencia correcta y lo garantizó como la ley divina perfecta.
6. Que él es el sello de todos los Profetas y que si no hubiera sido enviado, las profecías de los Profetas anteriores que trajeron buenas nuevas sobre su venida habrían sido falsas.
7. Que todos los Profetas habían profetizado sobre él antes de su venida. Ellos habían descrito su misión, su país y el sometimiento de otros pueblos y reyes a él y a su religión. También mencionaron la propagación mundial de su religión.
8. Su victoria sobre los pueblos que le declararon la guerra como una señal de su carácter profético; pues habría sido imposible que un hombre que dice falsamente ser un Mensajero de Allah tuviese la fuerza de Allah para obtener la victoria, la autoridad y la supremacía sobre sus enemigos, propagar su mensaje y la abundancia de sus seguidores; pues todo esto no puede suceder a menos que sea un verdadero Profeta.
9. Sus ritos religiosos y actos de adoración, su decencia, honestidad, carácter ejemplar, modales y enseñanzas. Todo esto no se puede encontrar en una sola persona, excepto que sea un Profeta.
Después de mencionar estas pruebas, este hombre bien guiado dijo: "Son rasgos que iluminan y pruebas suficientes. Todo aquel que goce de ellos debe ser un Profeta. Creer en él es obligatorio. Todo aquel que rechace estas pruebas y las niegue habrá fracasado en sus intentos en esta vida terrenal y en el Más Allá".
Al final de esta sección, narraré dos testimonios: El del antiguo rey bizantino que fue contemporáneo del Profeta Muhammad y el del evangelista cristiano contemporáneo, John Cent.

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