Pero Satanás les susurró con el fin de que
[desobedecieran a Allah y así] fueran despojados de sus prendas [y privados de
las gracias que les habían sido concedidas] diciéndoles: Vuestro Señor os
prohibió acercaros a este árbol para que no os convirtáis en Ángeles o en seres
inmortales. Y les juró: Yo os aconsejo para vuestro bien. Y les sedujo con
mentiras. Cuando ambos comieron del árbol quedaron desnudos, y comenzaron a
cubrirse con hojas del Paraíso, entonces su Señor les llamó: ¿No os había
prohibido comer de este árbol y advertido que Satanás era vuestro enemigo
declarado? Entonces imploraron arrepentidos: ¡Señor nuestro! Hemos sido
injustos con nosotros mismos, si no nos perdonas y nos tienes misericordia nos
contaremos entre los perdedores. Dijo [Allah]: ¡Descended! Seréis enemigos unos
de otros; y en la Tierra encontraréis una morada y deleite por un tiempo. Dijo
[Allah]: Viviréis y moriréis en ella, y luego seréis resucitados.”
Considere la
grandeza de la creación del ser humano. Allah creó al hombre en su mejor forma,
lo vistió con trazos de honor como el intelecto, el conocimiento, la
elocuencia, el arte de hablar, una bella figura, un cuerpo moderado, la
capacidad de adquirir conocimiento mediante la deducción lógica y el
pensamiento y la capacidad de adquirir características nobles como la probidad,
los actos de obediencia y el sometimiento a Allah. Lejos está de su condición
cuando no era más que una gota de esperma en el vientre de su madre.
“¡Bendito sea Allah, el mejor de los creadores!”
Este mundo es una
aldea y el hombre es su habitante. Todos se preocupan por él y todo está hecho
para funcionar según sus intereses. Todas las otras criaturas lo sirven y
satisfacen sus necesidades. Los ángeles tienen la función de protegerlo día y
noche. Los que están a cargo de proveer la lluvia y las plantas se esfuerzan
por darle sustento; las órbitas están hechas para rendirse ante él y girar a su
servicio; el sol, la luna y las estrellas giran todos en línea con el tiempo
del hombre y para la mejora de su organización. El cielo con sus vientos,
nubes, aves y todo lo que contiene se somete a él. También es así con la
tierra, sus mares y ríos, sus árboles y frutas, sus plantas y animales, y todo
lo que hay en él. Dice Allah:
“Allah es Quien creó los cielos y la Tierra e
hizo descender la lluvia del cielo con la que hace brotar los frutos para
vuestro sustento. Él os sometió las naves para que con ellas surquéis el mar
por Su designio, y os sometió los ríos [para que os beneficiéis de ellos].
También sometió el sol y la luna, que siguen su curso incesantemente, y dispuso
que la noche suceda al día. Él os ha dado todo cuanto Le pedisteis. Sabed que
si intentarais contar las gracias de Allah no podríais enumerarlas; ciertamente
el hombre es injusto, desagradecido.”
Para completar Su
honor en el hombre, Allah creó para él todo lo que necesita en esta vida
terrenal y todo lo que necesita y que lo ayudará a alcanzar las posiciones más
altas en el Más Allá. De tal manera, le reveló al hombre Sus Libros y le envió
Sus Mensajeros para explicarle la Ley de Allah y convocarlo a ella.
Entonces Allah creó
para el ser humano un cónyuge de su propia naturaleza para disfrutar el placer
de vivir, y llenar las necesidades naturales, ya sean psicológicas,
intelectuales o físicas. Los cónyuges encuentran mutuamente comodidad,
tranquilidad y estabilidad y juntos construyen paz, felicidad, amor y
misericordia. Debido a la naturaleza de su creación física y psicológica, ambos
están hechos para responder a los deseos mutuos y para estar en armonía en el
proceso de producir nuevas generaciones. Las almas de ambos están enriquecidas
con estos sentimientos y su relación se
llena de confort para el alma, paz para el cuerpo y la mente, estabilidad para
la vida y el sustento, familiaridad para las almas y la conciencia y
tranquilidad para el hombre y la mujer de igual manera.
Allah escogió entonces
a los creyentes de la humanidad y los hizo sus amigos. Luego les ordenó que Le
obedecieran y vivan para Él según sus Leyes y así alcanzar una vida en Su
Paraíso. Luego escogió entre ellos a los Profetas y Mensajeros y los bendijo en
este mundo con el mejor favor que las almas humanas pueden disfrutar: Adorar a
Allah, obedecerle y suplicarle. También los distinguió con grandes favores:
Paz, tranquilidad y felicidad, y más grande aún que esto es el hecho de que
saben la verdad que fue revelada y creen en ella. Allah guarda para ellos, en
el Más Allá, el gozo eterno y un gran éxito digno de Su generosidad,
glorificado sea. También recompensará a los que creen y son sinceros con Él y
les dará más de Su Generosidad.
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