EL ISLAM Principios y fundamentos

الأحد، 10 مارس 2013


El ser humano tiene necesidad de la verdadera religión

La necesidad del ser humano de la verdadera religión es mayor que su necesidad de otras cosas en la vida. Pues el hombre debe conocer aquello que complace a Allah como también aquella que Lo disgusta. También debe llevar a cabo actividades que lo beneficien como también otras que lo alejen del mal. Por eso, es la Ley Divina la que distingue entre las acciones que benefician y las que acarrean el mal. Esa es la justicia de Allah en Su creación y Su Luz entre Sus siervos y no es posible que las personas vivan sin la Ley Divina con la cual diferenciar entre lo que deben y lo que no deben hacer.
El hombre tiene libre albedrío, por lo cual elige entre dos opciones, ¿quiere aquello que le beneficia o lo que le provocará un perjuicio? ¿Quiere lo que lo reformará o lo que lo corromperá? Las personas pueden conocer algunas de estas cosas naturalmente, o tras por experiencia o sentido común, pero otras solo pueden conocerse a través de la revelación y la orientación de los Profetas y Mensajeros.
Por más extendidas que estén las ideas ateas y materialistas, y por más que prosperen las ideologías y teorías, las personas y las sociedades nunca podrán vivir sin la revelación que ofrece la verdadera religión. Pues estas ideologías nunca pueden brindarle al ser humano lo que necesita en términos espirituales y físicos. Y cuanto más se adentra en ellas el hombre, más se convence de que no pueden darle seguridad ni saciar su sed y que la verdadera religión es indispensable.
Ernest Rinan dijo: “Todas las cosas que apreciamos pueden reducirse, y la libertad de usar la inteligencia, el conocimiento y la experiencia puede perder totalmente su valor. Pero es imposible que la religión desaparezca. Por el contrario, permanecerá como una prueba viviente de la futilidad de la ideología material que quiere restringir al hombre a los infames callejones de la vida terrenal”.
Muhammad Farid Waydi dijo: “Es imposible que el pensamiento religioso desaparezca, pues es la inclinación más elevada y noble de la mente humana, sin mencionar el hecho de que es una inclinación que eleva al hombre. En lugar de apagarse, esta inclinación aumentará. La naturaleza religiosa del ser humano siempre lo seguirá mientras pueda discernir lo que es bello y lo que es maligno y esta naturaleza continuará aumentando en él según la sublimidad de sus facultades mentales y el progreso de su conocimiento”.
Por eso, si el hombre se aleja de su Señor, lo hace a través de la sublimidad de sus facultades mentales y la amplitud de su conocimiento y reconoce así la grandeza de su ignorancia sobre el Señor y lo que se Le debe a Él, y la ignorancia de su propio ser, de lo que es bueno y malo para él; lo que le da felicidad y lo que le provoca miseria. También reconocerá su ignorancia de detalles científicos como la astronomía, la ciencia de las galaxias, el pensamiento, las ciencias nucleares y demás. Es entonces cuando el mundo abandonará la etapa de engaño y arrogancia y pasará a la de humildad y sumisión y luego creerá que detrás de esas ciencias existe un conocimiento y una sabiduría propia de un Creador. Esta realidad obligará al conocedor imparcial a creer en lo que no se ve, a rendirse ante la religión correcta y a responder al llamado del instinto natural. Pero cuando el hombre se aparte de este camino, su naturaleza recaerá y volverá a estar en el nivel de los animales más primitivos.
De todo lo expuesto, concluimos que la verdadera religiosidad - que depende de creer en la Unicidad de Allah y de realizar actos de adoración según Sus mandatos, es un elemento necesario de la vida, para que el hombre adore a Allah, Señor de todos los mundos y logre así la felicidad y la seguridad del desvío y la miseria. Es necesario también para perfeccionar la aptitud teórica del hombre. Sólo a través de ella se puede saciar la sed intelectual y lograr las metas más elevadas.
De igual manea, la religión es un elemento necesario para la purificación del alma y el refinamiento de la emocional, pues los sentimientos nobles encuentran en la religión un espacio abundante y un manantial cuya agua no se acaba mientras haya sentimientos nobles que logren allí sus metas.
Es un elemento necesario para la perfección del poder de la voluntad debido al apoyo que le da mediante un gran ímpetu y resistir la desesperación.
A la vista de todo esto, si existen algunos que dicen que el hombre es laico por naturaleza, debemos también decir: “El hombre es religioso por naturaleza”, pues el hombre tiene dos poderes: El poder científico especulativo y el poder de la voluntad. Su felicidad completa depende del perfeccionamiento de su poder científico y del poder de la voluntad y la perfección de su poder científico no puede suceder a menos que sepa lo siguiente:
1. Saber que el Verdadero Señor es el Creador y el Proveedor; el Que creó al hombre de la nada y le concedió sus favores.
2. Conocer Sus Nombres y Atributos y todo lo que se Le debe a Él; y el impacto de dichos Nombres en Sus siervos.
3. Conocer el camino que lleva a Él, glorificado sea.
4. Conocer los males y perjuicios que impiden que el hombre conozca el camino y la gran felicidad adonde ese camino lleva.
5. Tener un conocimiento real de su propia alma, sus necesidades, reconocer lo que es bueno y lo que no, y conocer sus cualidades y defectos.
Al conocer estas cinco cosas, el hombre puede perfeccionar su poder científico. Y la perfección de su poder científico y de voluntad no puede suceder a menos que se respeten los derechos de Allah sobre Sus siervos y llevando a cabo estos derechos

ليست هناك تعليقات:

إرسال تعليق